Buscador
Te encuentras en:
DEBATE: CERRO TORRE LOS CLAVOS DE MAESTRI

Colin Haley: “Me entristecen las críticas a Hayden y Jason por su acto altruista”

El escalador estadounidense rompe una lanza a favor de la retirada de los clavos de Maestri realizada por Kennedy y Kruk en un largo y argumentado texto que reproducimos a continuación.

Desnivel.com - Jueves, 9 de Febrero de 2012 - Actualizado a las 19:30h.

Comenta, vota y comparte esta noticia comentarios | votos
Facebook Twitter Mail Imprimir noticia
Colin Haley, en la cima de la Aguja St. Exupery (macizo del Fitz Roy, Patagonia)
Colin Haley, en la cima de la Aguja St. Exupery (Col. C. Haley)

Galería Noticia

  • Colin Haley, en la cima de la Aguja St. Exupery (macizo del Fitz Roy, Patagonia) Colin Haley, en la cima de la Aguja St. Exupery (Col. C. Haley)

Colin Haley ha sido uno de los escaladores más activos de Patagonia las últimas temporadas. Además, su blog Skagit Alpinism ha sido referencia en la comunicación de la escalada patagónica, siendo el primero en divulgar acciones ocurridas en esas montañas como los nuevos parabolts instalados por el equipo de David Lama en temporadas anteriores o algunas primeras ascensiones relevantes. En dicho blog, no se ha escondido al opinar en varias ocasiones en contra de los clavos de Maestri. Después de la eliminación de parte de la burilada de la arista sureste del Cerro Torre por parte de Hayden Kennedy y Jason Kruk, Haley ha escrito un largo texto en el que argumenta concienzudamente a favor de la acción realizada por los dos norteamericanos.

La eliminación de los clavos de Cesare Maestri en el Cerro Torre

Un par de semanas atrás, los escaladores Hayden Kennedy y Jason Kruk completaron la primera ascensión en “buen estilo” de la arista sureste del Cerro Torre, y durante su descenso eliminaron una gran porción de los clavos instalados allí en 1971 por Cesare Maestri. Esto ha hecho estallar un gran debate en la comunidad escaladora global, sobre si fue una acción sabia y si Kennedy y Kruk tenían el derecho de hacerlo. Peronalmente, me gustaría no estar envuelto en este debate, pero habiendo escalado durante ocho temporadas en el macizo del Fitz Roy, habiendo descendido la arista sureste del Cerro Torre dos veces y habiendo intentado escalarla dos veces en “buen estilo”, siento que es mi obligación compartir mis pensamientos. Intentaré dividir este prolijo ensayo en temas separados y más manejables, empezando por mi historia personal con el Cerro Torre.

Mi historia personal con el Cerro Torre

He estado soñando con el Cerro Torre desde que tenía doce años. No recuerdo exactamente qué foto vi primero, pero en esa época ya estaba obsesionado con escalar montañas, y recuerdo específicamente estar impresionado por las fotos que vi de esta montaña. El Cerro Torre se convirtió en mi mayor sueño; si había un objetivo que quería cumplir en mi vida, era escalar el Cerro Torre. Cuando tenía quince años, intenté convencer a mi primo Aidan, dos años menor y mi principal compañero de escalada en ese momento, que necesitábamos empezar a entrenar e ir a intentar la vía del Compresor en dos años, cuando yo tuviera diecisiete y él quince. Cuando tuve los diecisiete, sabía que no estaba preparado para el Cerro Torre, pero dos años después, en 2003,  finalmente fui al macizo del Fitz Roy con mi amigo Bart Paull. Conseguimos escalar tres de las cumbres más fáciles del macizo y, en nuestro último día de escalada, en la Aguja de la S, finalmente vi el Cerro Torre por primera vez. En mi segundo viaje a Patagonia, en 2005 con Mark Westman, conseguí escalar el resto de las siete cumbres mayores del Fitz Roy, y decidí que finalmente estaba listo para intentar el Cerro Torre.

En 2006, fui a Patagonia con Kelly Cordes, con el Cerro Torre como principal objetivo. En aquel entonces, mis pensamientos sobre la vía del Compresor eran bastante ambivalentes, y planeamos intentar la cara oeste sobre todo porque se adaptaba mejor a nuestros puntos fuertes e intereses como escaladores. A pesar de que estuvimos casi todo el viaje amargados en el campamento con mal tiempo, en el último minuto llegó una ventana de tiempo fantástico. Escalamos el Cerro Torre por un enlace de la vía Tiempos perdidos en el margen izquierdo de la cara sur y la Ragni Route de la cara oeste (fue la primera ascensión integral de Tiempos perdidos). La escalada fue un auténtico sueño convertido en realidad; una bella línea de 1.500 metros de hielo fantástico y terreno mixto, que se ajustaba perfectamente a nuestros puntos fuertes como cordada, a una cima por la que había estado obsesionado durante diez años.

Kelly y yo descendimos del Cerro Torre por la arista sureste, en la que ninguno de los dos había estado antes, y mis pensamientos sobre la vía del Compresor cambiaron radicalmente. Es difícil de entender la vía del Compresor sin verla en persona, tanto por la enorme cantidad de clavos de Maestri, como por la localización de las buriladas, cerca de terreno fácilmente escalable y fácilmente protegible. Después de ver la vía del Compresor de primera mano, supe que no tenía el deseo de escalarla, y desde entonces nunca he considerado que una ascensión de la vía del Compresor fuera una ascensión del Cerro Torre –el escalador está en esa ruta sencillamente demasiado desconectado para involucrarse con la montaña.

La siguiente temporada, tuve la inmensa fortuna de estar en el lugar adecuado en el momento adecuado, y llegué a ser compañero de Rolando Garibotti en la primera ascensión de la travesía de los Torres. A pesar de que yo pueda aspirar a mayores objetivos personales, ya que jugué un papel secundario en la travesía de los Torres con respecto a Rolo, no creo que haya hecho jamás una ascensión más significativa que esta primera. Tengo la certeza que Rolo es uno de los mejores alpinistas de nuestro tiempo, y el mejor alpinista patagónico de los últimos años –verlo en la cúspide de su actividad fue una inspiración que continúa dirigiendo mi progresión como escalador hoy en día. Rolo y yo también descendimos la arista sureste del Cerro Torre, y creo que esa temporada, 2008, es cuando me di cuenta por primera vez de que los clavos de Maestri deberían ser eliminados algún día.

El año pasado, en febrero de 2011, hice dos intentos de escalar la arista sureste del Cerro Torre en “buen estilo”, el primero con Zack Smith y el segundo con Rolo Garibotti y Doerte Pietron. En ambos intentos nos dimos la vuelta por mal tiempo en la base de las torres de hielo. En ambos intentos llevábamos un pequeño equipo para colocar parabolts, que pensamos que podríamos utilizar en el muro superior, racionalizando que añadir unos pocos seguros para evitar unos pocos cientos era un buen trato. En retrospectiva, creo que tuvimos suerte de darnos la vuelta por el tiempo; quizás si hubiéramos sido capaces de continuar hubiéramos puesto varios parabolts en el muro superior, el cual Hayden gestionó sin poner ninguno. Hubiera sido un ejemplo perfecto y a corto plazo de “robarle una escalada al futuro”.

Desde que leí por primera vez acerca de la vía del Compresor, la cantidad de experiencias de escalada personales, mi conocimiento de la historia de la escalada, y la cantidad de experiencias personales en el macizo del Fitz Roy han crecido enormemente, y por consiguiente mi opinión de la vía del Compresor ha cambiado desde la ambivalencia a la convicción de que los clavos de Maestri debían ser eliminados. A causa de la naturaleza obviamente controvertida del hecho de eliminar los clavos de Maestri, nunca he tenido el coraje de actuar según mi convicción. Ahora que Hayden y Jason han hecho aquello en lo que yo creía pero que era demasiado cobarde para realizar, lo mínimo que puedo hacer es expresar mi apoyo hacia ellos.

No se trata de Hayden y Jason – Se trata del Cerro Torre

Muchas discusiones alrededor de la eliminación de los buriles se han centrado en quiénes son Hayden y Jason, de dónde vienen, en qué estilo escalaron ellos, si pueden ser considerados “locales” de estas montañas, y cuáles eran sus motivos. Para mí, esta discusión es enormemente irrelevante en cuanto a la cuestión real: ¿pertenecen los clavos de Maestri al Cerro Torre? Y si es que no, ¿es correcto quitarlos 40 años después de que fueran instalados? Para mucha gente, creo que es importante que los que quitaran los clavos de Maestri fueran los mismos que escalaron primero la arista sureste en “buen estilo”, pero a mí eso no me importa demasiado. Creo que los clavos de Maestri no pertenecen al Cerro Torre, así que no encuentro ninguna diferencia en si son eliminados por un escalador canadiense, argentino o camboyano, joven o viejo. De aquí a unos años no nos importará demasiado quién quitó los clavos de Maestri, nos importará en qué estado se encuentra la arista sureste del Cerro Torre.

¿Y en cuanto al respeto por Cesare Maestri?

Algunas personas han estado pidiendo más respeto para Cesare Maestri, que ahora está en la vejez y con problemas de salud. Perdón por ser brutalmente honesto, pero yo sencillamente no tengo respeto por los mentirosos. Maestri contó la mayor mentira de la historia de la escalada en beneficio de su propia reputación. La escalada alpina a menudo se basa en el sistema del honor, y desgraciadamente gente como Maestri arruina el sistema de la honestidad para todos nosotros. La falta de honestidad va más allá del simple juego de ser el mejor en la competición de cada uno. Considerad por un momento que la ambición de Maestri por ser etiquetado como el vencedor fue tan grande que nunca tuvo la decencia de contar a la madre y la hermana de Toni Egger las verdaderas circunstancias sobre cómo murió Toni en las montañas.

El hecho de que Maestri también mostrara vengativamente al mundo el estilo de escalada más torpe que se haya visto jamás –el epítome del “asesinato de lo imposible”- no le ayuda a ganarse el respeto.

Si Maestri viniera a aclarararlo todo en su vejez, y contara al mundo lo que ocurrió en realidad durante su intento al Cerro Torre de 1959, eso probablemente requeriría más coraje del que que cualquier otra escalada le exigió. Si Maestri pudiera hacer eso, yo podría respetarlo.

¿Y en cuanto al respeto por el estilo de la primera ascensión?

Mucha gente ha sacado a relucir la muy válida opinión de que en escalada generalmente respetamos el estilo de la primera ascensión de una vía. Sin embargo, la gente ha estado olvidando que Maestri no hizo la primera ascensión de la arista sureste del Cerro Torre. Al escalar montañas, especialmente esas agujas afiladas como las del macizo del Fitz Roy, una ascensión con éxito termina en la cima de la montaña. No sólo es que Maestri no consiguiera alcanzar la cumbre del Cerro Torre, sino que la mayoría de evidencias sugieren que incluso no llegó a la cumbre del muro superior (Jim Bridwell fue el primero en constatarlo). Por lo tanto, si queréis preguntar a los autores de la primera ascensión sus opiniones sobre lo que debería hacerse con la arista sureste del Cerro Torre, deberíais consultar a Jim Bridwell y Steve Brewer.

Inevitablemente, alguna gente dirá que incluso aunque Maestri no escalara el Cerro Torre, el estilo hasta el punto más alto al que llegó debería ser respetado. Por esa misma lógica, Maestri habría violado el estilo de Fonrouge, Boysen, Burke, Crew y Haston, quienes escalaron la arista sureste del Cerro Torre hasta media altura en 1968 sin colocar ningún buril. Para cuando Maestri alcanzó la misma altura que ellos en la montaña, ya había colocado centenares de clavos.

La vía del Compresor es algo atípico

Obviamente, el concepto de “buen estilo” es muy subjetivo. Lo que una persona considera solamente anclajes “necesarios”, puede variar radicalmente con respecto a lo que otra persona considera anclajes “necesarios”. Sin embargo, las buriladas de la vía del Compresor van mucho mucho más allá de cualquier definición de anclajes “necesarios”. Incluso las vías de Kurt Albert en los cercanos Fitz Roy, Aguja Mermoz y Aguja St. Exupery (en las que hay reuniones equipadas cada 35 metros o menos, e incluyen al menos tres anclajes por largo, justo al lado de fisuras perfectas) ni tan siquiera están en el mismo reino de sobre-burilación que la vía del Compresor. Había algunos lugares de la vía del Compresor en los que un escalador asegurado a un buril con una cinta probadora podía fácilmente tocar otros más de diez clavos.

¿Cómo contruyó Maestri una escalada tan alejada de cualquier otra en términos de burilada? La respuesta está en que usó tácticas que nunca se habían usado por otro escalador, antes o después de él. Un compresor de aire de gasolina no es un material de escalada, es un material industrial. Con su compresor Maestri pudo colocar un buril más fácilmente de lo que podría haber colocado un fisurero o un pitón, así que por supuesto las buriladas sobre roca lisa, incluso con sistemas de fisuras justo al lado, eran de pronto una solución lógica para él. Maestri explicó que puso una sola burilada en los cinco largos del muro superior porque se habían olvidado los pitones abajo. ¿Cómo llega uno a los cinco largos bajo la cumbre del Cerro Torre y sólo allí se da cuenta de que los pitones se quedaron lejos allá abajo? Sólo con un compresor de aire de gasolina.

Mucha gente ha comparado la vía del Compresor con The Nose en El Capitán. Creo que la mayoría de esa gente no ha visto ambas vías en persona. Si la vía del Compresor hubiera sido abierta con la misma discreción en la colocación de anclajes que Warren Harding usó en The Nose, habría unos 50 clavos en ella. Por otro lado, si The Nose se hubiera abierto con la misma discrecionalidad que utilizó Maestri en la vía del Compresor, habría más de 2.000 anclajes en ella.

No estoy extremadamente en contra de los anclajes. Incluso los de Kurt Albert en el pilar este de la Aguja Mermoz (una vía que fue escalada sin un solo anclaje en el 90% de su recorrido y en el día, antes de que Albert la pusiera bajo asedio), que van más allá de toda convención normal de uso aceptable de anclajes, no me molestan para nada tanto como las buriladas de Maestri en el Cerro Torre. Realmente, creo que es una triste vergüenza que la montaña más bonita de la Tierra (en mi opinión), que naturalmente requiere una escalada fantástica y difícil para alcanzar su cumbre, esté estropeada por una vía ferrata (y sí, es una “vía ferrata”, incluso aunque sea mucho más difícil que la mayoría de vías ferratas –después de todo, “vía ferrata” significa “camino de hierro”).

Aventura vs. Turismo

Como en cualquier discusión sobre anclajes que alguna gente considera innecesarios, alguna persona ha preguntado porqué Haydon y Jason no dejaban los clavos allí, y futuros escaladores podían optar simplemente por no chaparlos. Sin embargo, mientras los buriles estén allí, se les niega una aventura a futuros escaladores, porque la mera presencia de los clavos cambia la experiencia de uno radicalmente. Sin los buriles, un escalador se lanza hacia arriba con dudas y miedos, intentando constantemente pensar dónde irá la siguiente protección y por dónde irá la vía, y escala con compromiso –sabiendo que una mala elección del camino podía ponerle en una mala situación. Con los buriles, el conocimientos de que puedes terminar de inmediato y en cualquier momento con tu miedo y tus dudas elimina  completamente el compromiso. Con los buriles, al escalador se le niega la experiencia de moverse con miedo hacia lo desconocido, así como la alegría que produce el hecho de encontrar una buena fisura o buenas presas por seguridad. Con los buriles, no hay aventura real; elegir no chaparlos sólo puede equivaler a un juego artificioso. A mí, ciertamente, me inspira mucho más intentar el muro superior del Cerro Torre ahora, como un lienzo de roca natural, de lo que me había inspirado nunca el jugar un juego artificioso de salto de anclaje.

Así, la escalada de aventura y la escalada de turismo en la arista sureste del Cerro Torre están completamente en desacuerdo la una con la otra. Todo el tiempo que los clavos de Maestri estuvieron puestos, uno no podía escalar por aventura en la arista sureste, y sin los buriles, se les niega a los turistas su vía fácil a la cumbre. Realmente, se llega a la cuestión de qué valoras más, ¿la aventura o el turismo? Creo que todos podemos estar de acuerdo en que la expresión popular hoy en día de “turismo de aventura” es oximorónica.

Estoy seguro de que mucha gente se ofenderá porque me refiera a la vía del Compresor como ”turismo”, y lo siento. Últimamente, pienso que es más importante ser honesto y potencialmente ofensivo que hablar con tacto y faltando a la verdad. En pocas palabras, la vía del Compresor es una avenida para “tachar” la cumbre del Cerro Torre sin en realidad abordar las dificultades de la montaña –completamente análogo a escalar el Everest con oxígeno suplementario.

¡Estos elitistas me han negado el derecho a ascender fácilmente la arista sureste del Cerro Torre!

Mucha gente ha llamado a Hayden y Jason elitistas, porque han forzado a futuros escaladores de la arista sureste a elevar su nivel de escalada, eliminando la vía ferrata que daba acceso a escaladores que en realidad no poseían la destreza de escalar la arista sureste del Cerro Torre. ¿Qué hay entonces de las pobres almas desafortunadas a quien se les ha negado el “derecho” a la cumbre de la Torre Egger? ¿Qué pasa si voy a Patagonia el año que viene e instalo una línea de parabolts de 1.200 metros en el pilar este de la Torre Egger, haciéndolo accesible a todos los escaladores de 5.8 (5b) a quienes se les niega su experiencia en la Torre Egger?

Es ridículo intentar elegir un nivel de dificultad arbitrario al que una vía debería ser adormecida. He aquí un concepto: ¡Simplemente dejar el nivel de dificultad como era de forma natural!

Destruyendo la historia

La historia no es un objeto físico. No puedes destruir la historia a menos que seas capaz de quemar cada libro, destruir cada disco duro y borrar la memoria de todo el mundo. Como mucho, uno puede reivindicar que un monumento ha sido destruido, pero la historia continúa ilesa. Maestri nos enseñó el peor ejemplo de estilo torpe de escalada que una montaña haya experimentado nunca. No es algo que la gente vaya a olvidar. Además, el compresor de aire de Maestri sigue amarrado en pleno muro superior del Cerro Torre; mientras siga allí será una inequívoca evidencia física de lo que Maestri le hizo al Cerro Torre (aunque personalmente yo preferiría verlo retirado).

Mejor tarde que nunca

Por supuesto, hubiera sido mucho mejor que los clavos de Maestri se hubieran eliminado el año después de su instalación que 40 años después del hecho. Si ese hubiera sido el caso, nadie los llamaría “historia” o “patrimonio argentino”. Sin embargo, creo que cuando los buriles fueron instalados, la mayoría del mundo no se dio cuenta del alcance de la burilada. Además, el asedio de Maestri a la arista sureste requirió 1.000 metros de cuerda fija y nueve meses, así que llevó un largo tiempo antes de que la gente se diera cuenta de que los buriles se podían quitar fácilmente en un solo día.

Durante los 40 años en que los clavos de Maestri estuvieron colocados, el Cerro Torre fue una montaña en peligro. Vías impresionantes que se unían a la vía del Compresor en el muro superior, como la Devil’s directissima y la Quinque anni ad paradisum, lamentablemente quedarán para siempre empañadas por el hecho de que ascendieron los últimos cinco largos del Cerro Torre por una burilada. Esto no es culpa de los primeros que las ascendieron (Jeglic, Karo, Knez, Podgornik, Kozjek, Fistravek, Salvaterra, Beltrami y Rossetti –muchos de los grandes nombres en la historia del Cerro Torre), porque, como ya he explicado, saltarse los anclajes que hay justo delante de ti es un juego artificioso en el que muchos alpinistas no están interesados. Estas dos vías incluyen una gran cantidad de escalada de alta dificultad antes de alcanzar la base del muro superior, pero los últimos cinco largos del Cerro Torre les fueron arrebatados por Maestri.

La eliminación de los clavos de Maestri era inevitable. Si no lo hubieran hecho Hayden y Jason, lo habría hecho cualquier otro antes o después. Había otros escaladores en El Chaltén esta temporada que tenían planes específicos para eliminar los clavos de Maestri; y no, no éramos Rolo o yo, sino algunos alpinistas europeos muy fuertes y expertos.

La hipocresía de usar algunos clavos de Maestri

Alguna gente me ha dicho que cualquiera que haya usado clavos de Maestri (como Garibotti, Cordes y yo mismo rapelando desde ellos) no puede apoyar su eliminación sin hipocresía. En realidad, creo que es casi lo opuesto: Creo que la gente que ha visto los clavos de Maestri en persona generalmente tiene un conocimiento mucho mayor de su contexto físico que la gente que sólo ha leído sobre ellos o ha visto fotos.

Otros han criticado a Hayden y Jason por usar y dejar en su sitio algunas reuniones/instalaciones de rápel de Maestri. Lo hicieron como comprimiso para apaciguaros. Si pensáis que es hipócrita, entonces sentíos libres de ir a quitarlas. Hay disponible cantidad de material natural, y la escalada o el rápel de la arista sureste no quedarán comprometidas si se quitan todos y cada uno de los clavos de Maestri.

Integridad

Como dije al principio, personalmente preferiría quedarme lejos de esta controversia. Sin embargo, siento que Hayden y Jason han realizado un gran servicio a la comunidad global de alpinistas patagónicos, y me entristece verlos recibir tantas críticas por lo que considero un acto altruista. Mucha de la gente que está de acuerdo con la eliminación de los anclajes se queda callada sólo por quedarse fuera del drama (y, de hecho, alguna gente que había expresado anteriormente su deseo de que se quitaran los buriles, han dado ahora marcha atrás a la vista de la controversia), pero yo veo como mi obligación hablar claro en su apoyo.

Estoy seguro de que mucha gente, especialmente en foros de Internet, me criticará por escribir este texto. Por favor, manteneos corteses. Sólo porque no estéis de acuerdo con mi opinión no significa que debáis odiarme o denigrarme personalmente. No quiero criticaros por lamentar la eliminación de los anclajes. Cada uno tiene derecho a tener su propia opinión.

 

Fuente: Blog de Colin Haley

Información relacionada

Volver a portadilla

En Desnivel.com te ofrecemos gratuitamente la mejor información de montaña y escalada, actualizada diariamente y abierta a todos los que nos visitáis. Puedes contribuir al mantenimiento de este medio usando la Librería Desnivel para tus compras habituales de libros y guías o subscribiéndote a nuestras revistas (también te las ofrecemos en formato digital). Gracias por vuestro apoyo.
Las cookies nos permiten ofrecer nuestros servicios. Al utilizar nuestros servicios, aceptas el uso que hacemos de las cookies. Más información
Cargando comentarios...

Gracias por su comentario

Haz tu comentario

Condiciones de uso

  • No están permitidos los comentarios no acordes a la temática o que atenten contra el derecho al honor e intimidad de terceros, puedan resultar injuriosos, calumniadores, infrinjan cualquier normativa o derecho de terceros.
  • El usuario es único responsable de sus comentarios.
  • Desnivel se reserva el derecho a eliminarlos. 
Escribe tu comentario Número de caracteres (500/500)

Comentar sin registrarme

Este usuario ya existe. Prueba con otro.

Usuario disponible

Comprobando usuario...

Código de seguridad

Usuario registrado ¿Olvidaste tu contraseña?

Publicidad
Publicidad
Publicidad
Publicidad
Publicidad

Literatura de montaña

  • Transalpina en BTT Enrique Antequera Te ofrecemos toda la información para que no tengas excusa a la hora de afrontar...
  • Mujer mariposa mujer tortuga Pati Blasco Este libro es una recopilación de textos del blog de la autora y también de...
Publicidad
Publicidad
Publicidad
Siguenos en: | Twitter | Facebook | Youtube | RSS |

  • desnivel
  • escalar
  • grandes espacios
  • outdoor

© Ediciones Desnivel SL.,
Work
Calle San Victorino, 8
28025 Madrid -
Tfno.
Work Suscripciones 91 360 22 69 - Centralita 91 360 22 42
© Librería Desnivel,
Work
C/Plaza Matute 6
28012 Madrid -
Tfno.
Work 91 369 42 90
- Abrimos las 24h en www.libreriadesnivel.com