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FALLECIÓ EL GRAN EDITOR Y DIVULGADOR BRITÁNICO

Ken Wilson (1941 - 2016). El guardián de los valores

Tras una larga enfermedad, el escalador y editor británico Ken Wilson falleció el pasado 12 de junio a la edad de 75 años. El que fuera director de la revista Mountain entre 1969 y 1978, dejó un importante legado que ha servido para perpetuar la ética de la escalada tradicional británica y también para extender al resto del mundo los valores primitivos del alpinismo.

José Manuel VELÁZQUEZ GAZTELU - Jueves, 7 de Julio de 2016 - Actualizado a las 10:30h.

Ken Wilson en las oficinas de Desnivel en 2002.
Ken Wilson en las oficinas de Desnivel en 2002. (Darío Rodríguez)

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  • Ken Wilson en las oficinas de Desnivel en 2002. Ken Wilson en las oficinas de Desnivel en 2002.

Ken Wilson comenzó a escalar en 1957. Durante toda la década de los 60 se mantuvo muy activo en las zonas británicas para convertirse en “alpinista” algunos años después escalando la norte del Piz Badile, el Espolón Frendo o la Arista Young del Breithorn. En 1972, participó en el intento británico a la cara suroeste del Everest.

Pero Ken no va a pasar a la posteridad por su actividad como escalador. Sí lo ha hecho por cuatro décadas de labor de divulgación, por su trabajo como editor de montaña y, fundamentalmente, por su defensa enfervorecida de los valores de la aventura por encima de la dificultad y la seguridad. “Éste no es un deporte seguro y obtiene su esencia de ese hecho. El peligro del montañismo es su gran moderador: dado que es peligroso, tenemos que moderar nuestras acciones. En cuanto lo haces seguro, en competición, creas un síndrome insano que alimenta todo tipo de cosas indeseables”, nos decía. Y de la escalada tradicional británica: “En las primeras etapas del montañismo británico surgió el compromiso de escalar una pared sin usar elementos artificiales. Rechazábamos los pitones, que ya se usaban en Dolomitas; decidimos que los clavos eran antideportivos”. Y también por su (casi) obsesión de desenmascarar los episodios más turbios de la historia de las montañas y su reivindicación de los derechos de la mujer a la hora de ser aceptadas en los elitistas clubes británicos de alpinismo.

“Éste no es un deporte seguro y obtiene su esencia de ese hecho. El peligro del montañismo es su gran moderador..."

Ken defendió con auténtica pasión sus ideas. También lo hizo en sus años de universidad como estudiante comprometido con la izquierda; sus compañeros recuerdan que, en Navidad, él no iba a las cenas ni se pasaba por el bar porque prefería leer El capital... De todas formas, pronto dejaría de lado la política para focalizar toda su energía en el mundo de la escalada.

Miembro Honorario del British Mountaineering Council (el año pasado recibió el premio Boardman & Tasker Lifetime Achievement), para muchos, Ken Wilson era el guardián de los valores del alpinismo.

Mountain, 1969-1978

A mediados de los 60, la revista de referencia para Ken Wilson era Alpinismus, dirigida por Toni Hiebeler. Sin duda la publicación alemana le inspiró para, en 1969, hacerse cargo de la revista Mountaincraft y refundarla bajo el nombre de Mountain. La dirigió hasta 1978. “Mi ilusión era elevar Mountain hasta ser referencia internacional de la información, como un Newsweek o un Time de la montaña, y llevamos a cabo un buen número de investigaciones importantes. La más notable fue sobre la pretendida ascensión del 59 al Cerro Torre y sus circunstancias”, nos explicaba Ken en 2002.

En una ocasión, Jon Barton, quien compró la editorial Bâton Wicks, dijo sobre Wilson:

“Tiene mucho ojo para distinguir la clase, y buena nariz para detectar lo que apesta”...

Aquel periodo fue la edad dorada de Mountain. La revista, además de consagrarse como el canal de difusión de la ética de la escalada tradicional británica, se convirtió en la plataforma de debate del nuevo alpinismo que estaba resucitando. Esto, unido a sus minuciosas “infos”, le sirvió para traspasar fronteras y alcanzar el reconocimiento internacional.

Paralelo a su trabajo de editor de revistas, Wilson desarrolló una fructífera labor en el mundo editorial. Fundó dos editoriales, Diadema, junto con Ken Vickers, y la citada Bâton Wicks, donde vieron la luz en Reino Unido prácticamente todos los grandes títulos de la literatura de montaña. Además, fue autor de libros de referencia, como sus tres guías de escaladas en Reino Unido –Hard rock (1974), Classic rock (1979) y Extreme rock (1987)–, Cold climbs (1983) o The games climbers play (1978), un volumen que inspiró a generaciones de alpinistas y donde Ken Wilson compiló textos de Royal Robbins, Chuck Pratt, Anne Marie Rizzi, Yvon Chouinard, Art Higgins, Pat Ament, John Long, Tom Patey o Dougal Haston, entre otros muchos.

El compromiso con la verdad

“En las montañas de verdad, donde hay peligros de verdad”, escribió Ken, “el escalador debe ser capaz de dominar la técnica y tomar las decisiones correctas para evitar accidentes. Hay que seguir la ruta, evaluar los problemas, hacer los movimientos y, a la vez, colocar protección fiable. Además, es necesario enfrentarse a la complejidad de las paredes, junto con los problemas de descenso, incertidumbre y el mal tiempo”.

“En las montañas de verdad, donde hay peligros de verdad”

Militante fervoroso de la escalada limpia y de la célebre definición de Messner de las directísimas y los buriles, “el asesinato de lo imposible”, Ken Wilson siempre se mostró contrario al uso de expansiones en las vías y comparaba estas rutas con las estaciones de esquí y los remontes mecánicos. Lo criticó abiertamente y dedicó muchos años a enfrentarse con quienes no seguían su dogma. Así lo reconocía el amigo de Ken, Doug Scott, en su libro Up and about. The Hard Road to Everest: “Ken era un apasionado, a veces exaltado, defensor de la tradición de la escalada británica”.

Directísimas y los buriles, “el asesinato de lo imposible”

Ken Wilson visitó nuestra editorial en varias ocasiones. Durante los noventa y comienzos del siglo XXI trabajamos con él en la edición de títulos muy importantes de nuestro catálogo, entre ellos El escalador del Himalaya, de Doug Scott, y Montañero, de Chris Bonington. Ken hablaba siempre por los codos, era capaz de llamar a cualquier hora del día para contrastar un dato, siempre con un entusiasmo desmedido, y no era fácil apaciguarle cuando exponía sus argumentos en contra de algún comportamiento “reprobable”.

En 2002, en una de sus visitas, grabamos una intensa charla en la que nos expuso su ideario y también nos marcó pautas que siempre tuvimos muy en cuenta: “Hay tanta gente intentando mentir que las revistas tenemos que luchar contra esto en primera línea. Si alguna de estas historias llega a imprimirse, queda en la memoria y es difícil rectificar”.

La ética debe recuperarse

Los valores tradicionales de la escalada surgían una y otra vez en sus argumentos: “Mis héroes se hicieron sí mismas, Bonatti, Bonington, Messner… Los montañeros deportivos y de competición aportan muy poco, sólo una obsesiva búsqueda de dificultad. La dificultad es una parte del alpinismo, no es la esencia, no es eso de lo que va la cosa. El montañismo es aventura en un sentido amplio. Me preocupa que la nueva generación de escaladores no lo esté entendiendo”.

“En el mundo de posguerra del siglo XX los jóvenes estaban preparados para la aventura. Cada 20 años más o menos había que hacer frente a una guerra. Esto creó un subconsciente colectivo”.

“Tenemos un deporte fantástico y si no lo cuidamos vamos a perderlo porque toda la preocupación, toda la cultura actual, gira en torno a la seguridad, probablemente por el fin de la Guerra Fría. La corriente de pensamiento ha cambiado fundamentalmente”.

Los pilares incuestionables de Ken –verdad, rigor y defensa de la vieja tradición–

Hemos perdido un personaje irrepetible y peculiar, una figura clave y seguramente necesaria en el mundo de la escalada y el alpinismo. Su legado, basado siempre en los tres pilares incuestionables de Ken –verdad, rigor y defensa de la vieja tradición–, se queda para siempre con nosotros. Ahora vamos a echar de menos un portavoz, a alguien con su exquisito don para... tocar las pelotas.

 

 

Información relacionada

  • Ken Wilson, la voz de la vieja 'Mountain'
  • Revista Desnivel nº361

    En este número: Voytek Kurtyka, el misticismo de las montañas. Cerro Riso Patrón, Piolet de Oro. Granito suizo y Dolomitas, Alpes para el verano. Además, Premio Desnivel de Material,
    Patagonia, Baghirati III y Hubble. NOS DEJARON Nil Bohigas y Ken Wilson.

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