El nuevo GR 99, que recorre todo el río Ebro desde su nacimiento hasta el Mediterráneo, se pone en marcha a finales del 2007, con cerca de 1.300 nuevos kilómetros que discurren por siete comunidades autónomas. Otra brillante senda natural que recorrer.
Momento de la inauguración del GR99. Foto: desnivelpress.com
El parto ha sido largo, pero con el año nuevo, camino nuevo. El pasado 18 de diciembre se inauguraba en el
Galacho de Juslibol, en Zaragoza, el sendero GR 99, el Camino Natural del Ebro,
que recorre todo el río desde su nacimiento hasta el Mediterráneo, continuando
así con la labor del Ministerio de Medio Ambiente, que pretende conectar los
grandes ríos españoles mediante itinerarios naturales que puedan ser recorridos
a pie, en bicicleta o por otros medios, siempre no motorizados, con lo que se
pretende combatir el impacto del cambio climático, de suma importancia para el
Ministerio.
El programa de Caminos Naturales, que ya ha puesto en funcionamiento hasta
1.359 kilómetros de vías verdes en todo el país, interviene cerca de 14.500
kilómetros de rutas, y su objetivo es alcanzar los 5.600 km abiertos en el
presente 2008. Todo gracias a que no se están escatimando gastos; el presupuesto
del programa ronda en torno a los 384 millones de euros.
Con un total de 1.260 km, el nuevo Camino del Ebro, pasa por Cantabria,
Castilla y León, País Vasco, La Rioja, Navarra, Aragón y Catalunya. El acto de
inauguración de dicha ruta también sirvió para la presentación de una topoguía y
una web sobre el Camino y contó con la presencia del secretario general del
ministerio de Medio Ambiente, Antonio Serrano. Como representante de la Fedme,
asistió su secretario general, Lluís López. También estuvieron allí presentes,
representantes de seis de las siete federaciones autonómicas, así como el
vicepresidente de European Ramblers Association, Juan Mari Feliu.
En este proyecto se cuenta con la conformidad de más de cien ayuntamientos de
siete gobiernos autonómicos (Cantabria, Castilla-León, La Rioja, País Vasco,
Navarra, Aragón y Cataluña); en definitiva, quienes son a su vez los principales
veladores en su mantenimiento y conservación. Discurre entre Fontibre
(Cantabria) y Riumar (Cataluña) y se presenta como uno de los destinos más
atractivos para los colectivos deportivos, que cada vez más, se calzan las botas
como forma de relacionarse con el entorno a través de un ejercicio tan básico
como es andar. Caminar por lugares bien señalizados, sin tener otra preocupación
que la propia exigencia física, el ritmo interno y personal, disfrutando del
paisaje y de la compañía.
Mojón del nuevo Camino del Ebro. Foto: images.google.es
En busca de la información
El Ministerio de Medio Ambiente, en colaboración con la Federación Española
de Deportes de Montaña y Escalada (FEDME), ha editado una guía que, además de
fotografías y descripciones, incluye 47 mapas individuales con las etapas. El
Camino Natural del Ebro forma parte de los Caminos del Agua, que incluirá
también los caminos del Tajo y del Duero, y los que están proyectados en los
cursos del Guadiana, el Guadalquivir y el Segura. Rutas conectadas con el Camino
de Santiago, que suponen una brillante alternativa para los que quieran probarse
a sí mismos recorriendo y descubriendo las sendas naturales de nuestro país en
su totalidad o simplemente las etapas sueltas cercanas a casa.
Además de las guías editadas, también se podrá ampliar información a través
de Internet. La página web que se está confeccionando permitirá planificar las
rutas en modo GPS y PDA y la revista
Grandes Espacios
publicará en febrero un especial dedicado al río Ebro con motivo de este camino.
La vieja aspiración de la FEDME por fin cuaja, y se pone a la altura de
caminos legendarios como el de Santiago, que cada año se prestan para la
aventura y la reflexión a lo largo y ancho de sus senderos.