Se incluye un cuadro de estadísticas de las ascensiones a los 14 ochomiles en el siglo XX y un resumen de la actividad de las expediciones españolas en Nepal durante esta temporada.
Durante el verano se registraron dos expediciones japonesas. La primera se dirigió al Dhampus (6.012 metros) ) y colocó a seis alpinistas y 3 Sherpas en la cumbre el día 13 de agosto después de ascender la arista suroeste. La segunda expedición se dirigió al Nalakankar, una cima de 6.062 metros situada en la frontera noroeste con Tíbet. Anteriormente, tan sólo dos expediciones habían obtenido el permiso de las autoridades nepalís para ascender esta cima, una japonesa en 1987 y otra británica en otoño del 95. Las autoridades chinas detuvieron por espionaje a ambos grupos. Más tarde, se ha sabido que era cierto. En auquella época, las autoridades nepalís consideraban esta cima como un 7000, aunque hoy en día se ha demostrado que apenas supera los 6.000 metros.
Este verano, una expedición liderada por el japonés Tomatsu Ohnishi y compuesta por 12 inexperimentados alpinistas japoneses y cuatro sherpas, se aventuró en la misma zona sin ningún tipo de problemas.
El 6 de julio, el japonés Takehiko Yanagihara y el Sherpa Ang Phurba alcanzaron la cumbre del virgen Nalakankar Norte (6.062) por su arista norte con gran fcilidad y rapidez. "Una escalada sin interés, como comer un helado", dijo Onishi.
A continuación el grupo se dirigió al Nalakankar Sur (6.024) y se dividieron en dos grupos. Unos escalaron su más difícil ruta directa de la cara este y otros la más sencilla arista norte. Ambos grupos alcanzaron la cima el día 7 de julio.
Más tarde se dirigieron al sur, al Til Kang (6.422), la cima más alta de la zona del Nalakankar. El 18 de julio, Onishi, Yanagihara, Koji Mizutani y dos Sherpas, lograron completar una fácil escalada sobre roca partiendo desde la cara este hasta se que las fuertes lluvias les obligaron a retirarse a 5.373 metros.
Ochomiles siglo XX
El Everest y el Cho Oyu son los ochomiles más ascendidos. Y el Annapurna y el Nanga, los más peligrosos, como confirman las estadísticas.