El valle de Pineta es la mejor representación de valle glaciar de todo el Pirineo aragonés.
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Actualizado 03.08.2001 :
Las laderas del valle están perfectamente definidas en el paisaje como ejemplo claro y hermoso de la acción de los hielos cuaternarios. Y la cabecera, donde nace el río Cinca puro y salvaje, es un formidable anfiteatro de paredes de piedra, esculpidas con maestría por la rimaya de una antiguo glaciar, que se dibujan frías y herméticas sobre las copas de los árboles de las masas forestales que tapizan el valle.
La excursión comienza en el venerado santuario de Nuestra Señora de Pineta y desde el primer paso es cuesta arriba, buscando las cumbres y los balcones de piedra de las montañas. Por el camino hay cascadas, bosques, escalones de roca y vistas maravillosas.
El sendero es duro, pero al final todos los esfuerzos merecen la pena para llegar a contemplar de cerca las grandes cumbres de los Pirineos, como las cumbres del Monte Perdido y el Marboré; y de lejos, los maravillosos valles que se alejan hacia el horizonte para alimentar de vida y pureza a sus pueblos.
¿De dónde salimos?
Ermita de Nuestra Señora de Pineta.
¿Cómo llegamos?
Desde Huesca a Barbastro por la N-240. En esta localidad hay que tomar la N-123 hasta Bielsa, donde comienza la carretera que recorre el valle de Pineta y termina en las inmediaciones de la ermita de Nuestra Señora de Pineta, situada un poco antes de llegar al parador nacional.
Mapa del recorrido
FICHA TÉCNICA Distancia: 8 km. Fuentes: En la ermita y en varias fuentes y manantiales durante el itinerario. Desnivel: 1.200 metros. Estación recomendada: Finales de primavera, verano y otoño. Duración: 5-6 horas. Vegetación: Abetos, helechos y vegetación de alta montaña. Cartografía: Mapa Alpina 1:40.000, Ordesa y Monte Perdido.
¿Por dónde vamos a ir?
0-8 km
La excursión comienza por la pista forestal que sale a la izquierda un poco antes de llegar al santuario de Nuestra Señora de Pineta. A los pocos metros hay que pasar una cancela que cierra el paso a los vehículos de motor y seguir subiendo por la pista de tierra que recorre la cabecera del valle del río Cinca.
1,900-6,100 km
La pista atraviesa el barranco de la Larri y antes de llegar al río Cinca pasa junto a una refrescante fuente de montaña. Después de reponer agua en la fuente hay que seguir unos metros por la misma pista.
2,200-5,800 km
Hay que dejar la pista forestal por un camino muy bien indicado a la izquierda que se dirige hacia las montañas del Parque Nacional de Ordesa.
2,700-5 ,300 km
El sendero atraviesa el paraje del Ferqueral, llamado de esta manera por los abundantes helechos o felqueres que cubren el terreno. Hay que seguir por el mismo camino para afrontar la parte más dura de la excursión, que se trata de superar el tremendo escalón de piedra que forma el anfiteatro del valle de Pineta.
4-4 km
Después de superar una serie de empinadas zetas junto a preciosas cascadas de montaña el camino llega al fascinante Balcón de Pineta, uno de los miradores más bellos de todo el Pirineo. La vuelta es por el mismo camino, teniendo en cuenta que de bajada los tramos aéreos son mucho más peligrosos que de subida.
8-0 km
Ermita de Nuestra Señora de Pineta y fin de la excursión.
Valle del río Cinca
¿Qué más podemos visitar?
Bielsa. La animada población de Bielsa es la puerta de entrada al valle de Pineta desde el año 1098, cuando la primera Corona de Aragón documentó la pequeña aldea que se encontraba en la unión de los río Cinca y Barroso. Desde entonces el conjunto urbano de Bielsa es una muestra extraordinaria de arquitectura rural y tipismo popular.
Muy cerca de Bielsa se encuentra Javierre, con una interesante portada románica del siglo xii en la iglesia parroquial.
Gargantas de Escuaín. Es un desfiladero de características similares al Cañón de Añisclo, más pequeño en extensión pero igual de grandioso como elemento del paisaje de las montañas del Alto Aragón. La carretera de acceso a Escuaín sale de Escalona y lentamente se va metiendo en unos relieves de montaña donde varios pueblos han conseguido hacer de un medio inhóspito y severo el mejor lugar para vivir. Otro camino de acceso a las gargantas de Escuaín es por el desvío de Hospital de Tella y Arinzué.
Aínsa. En la confluencia de los río Ara y Cinca se levanta bella y elegante esta singular villa pirenaica. El casco viejo medieval, es una de las joyas arquitectónicas alto aragonesas. Sus estrechas y pedregosas callejuelas se encuentran articuladas alrededor de la vistosa plaza Mayor, porticada, empedrada y abierta al patio de la fortaleza que preside la villa.
Aínsa es un importante centro de turismo activo con empresas muy competentes que organizan descensos de aguas bravas por los ríos Ara y Cinca.
Esta es la opinión de los internautas, no de Desnivel.com
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