Saltar el menú e ir al contenido

Te encuentras en:
Publicidad
GRECIA

Isla de Creta, la ruta por costa del mar Líbico

La isla más extensa de Grecia posee una naturaleza salvaje y exótica porque su abrupto territorio no ha permitido el trazado de grandes vías de comunicación. Por esta razón, Creta cuenta con algunos recorridos de larga distancia que poco o nada tienen que envidiar a los más famosos trekkings de alpes o del Himalaya, como el de la costa del mar Líbico, a los pies de las montañas blancas.

Gian Luca Boetti / Traducción: Felipe Gómez - Martes, 21 de Febrero de 2017 - Actualizado a las 10:45h.

Una de las impresionantes vistas que se puede observar desde una de las rutas por Creta.
Una de las impresionantes vistas que se puede observar desde una de las rutas por Creta.

Galería Noticia

  • Una de las impresionantes vistas que se puede observar desde una de las rutas por Creta. Una de las impresionantes vistas que se puede observar desde una de las rutas por Creta.
  • Panorámica del Mediterráneo desde la isla de Creta Panorámica del Mediterráneo desde la isla de Creta
  • Rutas que se pueden realizar por Creta Rutas que se pueden realizar por Creta

Creta, la mítica Creta del rey Minos, tiene un sabor exótico: hombres vestidos a la moda de hace cien años, con capas de seda negra que envuelven sus cabezas; musulmanes; popes con cuidadas barbas; zíngaros y cretenses. Los isleños se distinguen bien del resto: son altos, con cabello claro, ojos azules o muy negros y casi siempre un poblado bigote decora sus rostros. La variedad de caras e indumentarias es el reflejo de los pueblos que a lo largo de la historia han pasado por la isla dejando su impronta. La suma de las diferencias es la «culpable» de la acusada personalidad de la isla más extensa de Grecia.

A comienzos de la Edad de Bronce, en Kriti, el nombre local de la isla, floreció lo que acaso fuera la primera civilización avanzada de Europa, sin duda influenciada por la egipcia, nación con la que mantenía estrechas relaciones comerciales. Los cretenses de hace cuatro mil años surcaron todo el Mediterráneo en busca de cobre y estaño para fabricar armas de bronce, que junto con el aceite de oliva y el vino constituyeron la base de su riqueza. Utilizaban una escritura jeroglífica parecida a la egipcia que inscribían en discos de barro y que todavía no ha sido descifrada.

La civilización Minoica (llamada así por el legendario rey Minos, uno de los personajes más famosos de la historia de la isla junto con Doménico Theotocopuli, El Greco) desapareció prácticamente con la apocalíptica explosión del volcán Santorini alrededor del año 1200 antes de Cristo. En 1899, el arqueólogo británico Arthur Evans, seducido por la leyenda del Minotauro, inició una campaña en la isla y descubrió en Knossos un edificio que se identificó como el Palacio Real y algo que podría ser el mítico laberinto del Minotauro. Posteriores excavaciones en otras zonas de la isla ha revelado el desarrollo cultural extraordinario que tuvo la civilización Minoica.

Ocupaciones sucesivas

La historia posterior de Creta es muy compleja y variada, como corresponde a una tierra situada estratégicamente entre Europa y Asia Menor. Tras la desaparición de la civilización Minoica la isla fue ocupada sucesivamente por romanos, sarracenos, bizantinos, venecianos y turcos. En 1908 Creta declaró su anexión a Grecia que quedó consumada en 1912 con motivo de la guerra balcánica. Durante la II Guerra Mundial la isla los alemanes ocupantes ejercieron una cruel represión sobre los isleños.

El sol refulge en el puerto de Hania donde ahora hay amarrados submarinos y barcos de guerra americanos y de la OTAN. Ésta es la Creta que menos gusta a los cretenses. Ellos se refugian en los jardines siempre cuajados de  buganvillas, mastuerzos y las calles, unas típicas florecillas blancas de la isla. Es marzo y las amapolas cubren ya los campos. Debajo de los olivos también hay flores rojas, amarillas, violetas y azules, con sus cálices agitados por el templado viento. Enmarcando todo este colorido resplandece la nieve de las Montañas Blancas: el Lefka Ori; el cofre que guarda el indómito espíritu insular.

La mayoría de la población se concentra en el norte de la isla ya que es allí donde se encuentran las llanuras. El sur de la isla, que está atravesada longitudinalmente por una cordillera que supera los dos mil cuatrocientos metros a muy poca distancia del mar, permanece prácticamente deshabitado y los núcleos de población han resistido numantinamente cualquier asalto de turismo masivo. Es lógico, pues se trata de un territorio abrupto, con abundantes picos y gargantas de paredes verticales; un territorio donde es prácticamente imposible construir carreteras y en el que la comunicación se sigue confiando a los antiguos caminos.

Prensas y burros

En el ambiente de Hanià flota un olor de aceite nuevo que estimula el olfato y el apetito. Las prensas de las almazaras ya sólo giran con corriente eléctrica; las antiguas se han desmoronado, rechazadas por ser un signo de la pobreza del pasado. En cambio se pueden ver muchos burros. La inexistencia de carreteras ha conservado la especie. Los asnos son todavía imprescindibles para comerciar por los empinados y retorcidos caminos de las montañas. Son alimentados con algarrobas, que también se usan para hacer papel fotográfico y para elaborar una bebida veraniega.

Desde la casa enjalbegada de blanco en la que estamos alojados se puede ver el mar, los naranjos, los mandarinos, los pomelos y los olivos, y sobre todos ellos el macizo de Lefka Ori, las Montañas Blancas. La nieve que en estas fechas aún las cubre es una tentación. Estamos preparando nuestra caminata desde Imbros hasta Paleochora por la costa. El camino en su totalidad  está muy poco transitado (posiblemente seamos lo primeros extranjeros que lo vayan a hacer íntegramente)  y nadie ha publicado jamás una descripción técnica de él. Los agentes forestales de la zona intentan hacernos desistir de nuestra intención e intentan al menos que no nos aventuremos en el tramo entre Aghia Roumeli y Soughia. El sol es terrible, nos dicen, y casi no hay agua, pero nosotros pensamos que lo que quieren evitar es la posibilidad de un incendio.

En este tramo el sendero no es siempre evidente, aunque en años pasados el Club Alpino de Hanià ha señalado el camino con palos amarillos y negros y con puntos de pintura roja. Stavros e Irini, dos jóvenes locales que pertenecen al  Club Alpino de Haniá nos confirman que no llegan al centenar las personas las que recorren este sendero cada año. Ellos ya lo han hecho y lo entienden. Tal vez la travesía de la costa suroccidental de Creta sea uno de los senderos más bonitos del Mediterráneo. El camino, empedrado a tramos, avanza entre el mar Líbico y las faldas de las Montañas Blancas. El sendero es conocido como Monopati Epsilon Tessera. Es el tramo cretense del sendero E4 que en el futuro (y sobre el papel) debería comunicar Estambul y Tarifa.

Guía con botas de piel

Mientras aguardamos la partida  disfrutamos del ambiente del puerto y de las calles principales. Al levantar la vista nuestros ojos encuentran la imagen que forman el caótico cableado eléctrico con las montañas al fondo. Conocemos a Stelios Tzazimakis, es un caballero del pueblo de Soughia. Lleva botas negras de piel, es alto, viste la tradicional camisa, se cubre con un sombrero, y luce, cómo no,  el clásico bigote. Conoce el camino y le pedimos que nos sirva de guía. No se hace rogar. Está deseoso de mostrarnos el recorrido y enseñarnos los lugares donde ha vivido su familia desde hace siglos.

A lo largo del camino, Stelios nos enseñará con la misma solemnidad los pedazos de una cerámica antigua, el interior de una mina, un plato de carne o los ojos del Cristo del fresco de la iglesia. La carretera que lleva desde Hanià a Imbroz, donde empezaremos la caminata, costea durante una decena de kilómetros y luego sube rauda hasta los mil metros y la bajada hacia el mar es de vértigo. El relieve está zanjado por siete profundas gargantas excavadas en la roca caliza por las aguas del deshielo que descienden más de dos mil metros de desnivel en unos pocos kilómetros. La garganta de Samaria, el más impresionante de estos cañones, tiene 16 kilómetros de longitud y vierte las aguas directamente desde el corazón del Lefka Ori al  mar. Ha sido declarada Parque Nacional. En las laderas hay bosques de olivos silvestres, encinas, robles, arbustos espinosos y cipreses zarandeados por el viento.

Bajo las adelfas, el agua

En el recorrido hay agua en abundancia, pero es de mar. Los manantiales de agua dulce se pueden contar con los dedos de una mano. Yo he aprendido que hay agua bajo las adelfas. En Kriti la historia está a flor de piel. «¿Veis esa colina? –nos pregunta Stelios señalando un montículo encima del puerto de Sfakia–. Mi abuelo y mi tío fueron fusilados por los alemanes allí. Una tragedia para mi familia. Somos de Aghia Roumeli, un pueblecito a donde sólo puede llegarse en barca o a pie. Para nuestra gente la montaña es un refugio. La resistencia y la liberación siempre han venido de allí. El mar es un recurso, pero los venecianos, los turcos y los piratas, nuestros enemigos siempre han venido por él».  

 

Guía del trekking

Cualquier cosa se puede decir de este recorrido salvo que esté masificado. No llega al centenar las personas que cada año se aventuran por este camino que discurre entre el mar azul y las montañas blancas.

Creta está recorrida de este a oeste por una cordillera que se eleva por encima de los dos mil cuatrocientos metros. En el extremo occidental de la isla, allí donde la anchura escasamente llega a los veinticinco kilómetros, se levanta el macizo de Lefka Ori. Su vertiente sur es un empinado tobogán en el que los torrentes del deshielo han tallado profundas gargantas y grutas que desembocan directamente en el mar, formando playas de fábula. Es, sin embargo, una zona deshabitada y de salvaje belleza que se puede paladear a tope siguiendo un camino apto sólo para gourmets del senderismo.

Imbros – Sfakiá

Para alcanzar el inicio del recorrido tenemos que tomar el autobús de la compañía KTEL que cubre el trayecto entre Hanià y Sfakià. Tendremos que bajarnos un poco antes de Sfakià, en Imbros. En la taverna del pueblo se va a la izquierda por un camino indicado. En una bifurcación tomamos el camino que baja a la derecha y penetra en la garganta de Imbros. 

Esta garganta es una sucesión de bosques y meandros encajonados. El camino sigue por el fondo del barranco y desemboca en la costa a través de un bello arco natural. Al final de la garganta está Komitades donde encontraremos una taberna y habitaciones. A la derecha parte un camino asfaltado que conduce hasta Sfakià donde hay de todo: habitaciones, tiendas, un albergue y restaurantes. Merece la pena tomarse un día para visitar las ruinas venecianas de Frangocastello. El paraje cuenta además con bellas playas de arena. Duración: de 3 h 30 min a 4 horas. Desnivel: 820 m de bajada y 50 de subida.

Sfakiá – Aghia Roumeli

En Sfakià tomamos la calle asfaltada que va a Anopolis hasta un cruce (30 minutos) y seguimos a la izquierda por un sendero empedrado que discurre por la costa . El sendero atraviesa Loutro, una aldea donde podremos comer y alojarnos (esto último sólo de abril a octubre). El camino escala la pendiente hasta las ruinas de un fuerte veneciano y sigue a lo largo de la costa hasta las casas de Finnica y Lykos (con bares y servicios) y Marmara (cuatro habitaciones y restaurante debajo de la iglesia de abril a octubre). Es un lugar idóneo para disfrutar del pescado, de la playa y de la vista de la garganta de Aradena.

Tras una larga caminata, siempre paralelos a la costa, se alcanza una bifurcación. Optamos por el camino de la izquierda, pues el de la derecha sube a Aghios Ioannis y Aradena. Tras veinte minutos aparece la iglesia de Aghios Pavlos. El sendero, siempre paralelo a la costa, nos conduce directamente a la torrentera de la garganta de Samaria, que atravesamos para llegar a Aghia Roumeli. En media hora alcanzaremos la famosa garganta por un sendero bien señalizado. Duración: de 6 a 7 horas. Desnivel: al menos 250 m de subida y bajada.

Aghia Roumeli – Soughia

El sendero está parcialmente señalizado en este tramo, pero hay que prestar mucha atención para encontrar las marcas de pintura pues éstas suelen estar ocultas por las agujas de los pinos. Hay que ser prudentes y lógicos para no tomar ningún sendero de cabras. Este tramo es algo complicado y hay que estar constantemente orientado. Además, suele soplar un fuerte viento y para más inri sólo hay una fuente y está al final de la etapa. Nosotros sugerimos dividir en dos la etapa durmiendo en tienda de campaña o al raso. Y nada de hacer fuego, pues el peligro de incendio es extremo.

Hay una cisterna con agua de lluvia en la iglesia de Profitis Ilias. De Aghia Roumeli subimos al pinar en dirección noroeste e iniciamos un tramo aéreo sobre la playa. En zigzag a través del pinar se sube a un cerro y se continúa hacia el oeste atravesando pequeñas gargantas y pinares hasta llegar a los 520 metros de altitud. Después se desciende gradualmente hasta una pequeña cuenca suspendida. Bajamos hasta un pinar, donde hay un aljibe de agua de lluvia, y seguimos hasta la playa de Domata, un lugar idóneo para darse un baño y pernoctar. Es un paraíso con un inconveniente: ¡No dispone de agua potable!

Hay que recorrer toda la playa y después de la pared de sedimentos girar a la derecha. Poco después nos desviaremos a la izquierda bajo los pinos y subiremos a un lugar con unas vistas preciosas. Descendemos de nuevo hasta el mar y alcanzamos la finca privada de Peukoulakos (habitada) y después las grutas de Tripiti. Se sube un poco por una pista hasta un cerro con ruinas de un fuerte veneciano y se desciende por el lado opuesto hasta la única fuente de la etapa, en el bosque y cerca de un canal. El camino pasa junto a la iglesia de Aghios Antonios y poco después se cruza con un camino que a la izquierda conduce a Soughia: el sendero ataja por un bosque quemado. Desnivel: al menos 1.200 m de subida y otros tantos de bajada. Duración: 9 horas.

Soughia – Paleochora

Partiendo del puerto se deja atrás un redil y para entrar en una estrecha garganta: sobre el final de una pared roja a la derecha, el camino sube a la izquierda y atraviesa un llano de piedras, hasta asomarse sobre la bahía de Lissos. Descendemos a una finca y a las ruinas de Lissos (visitables). Un mosaico de Asclepion y una vieja iglesia nos indican que en un tiempo aquí se cuidaba a los enfermos de peste con las aguas de su manantial, por otra parte, la única fuente de la etapa.

El sendero sube hacia el oeste-noroeste y cruza un camino. Seguimos de frente hasta bajar de nuevo al mar. Una playa con dunas nos anuncia la cercanía del camino a Paleochora. Se puede seguir por el sendero europeo E4 hasta las bellas playas de arena rosa de Elafonissi y Xrissoskalitissa o volver a Hanià en autobús. Desnivel: al menos 350 m de subida y de bajada. Duración: 4,30 horas.

Guía práctica

Cuándo ir
La mejor época para ir a Creta es desde octubre hasta la primavera. De junio en adelante el calor es insoportable. Del 1 de abril al 30 de octubre, las tavernas (más o menos como nuestras tabernas pero con comidas) y las pensiones que hay en el camino están abiertas, y hay servicio diario de barcos y autobuses.

Cómo llegar
En barco desde Atenas (puerto del Pireo) tanto a Hanià como a Heraklion. Pese a que no es muy largo, el trayecto se hace pesado. En avión desde Atenas con vuelos a Hanià y Heraklion. Las dos compañías que vuelan a Creta son Alitalia (Información y reservas en España: 902 100 323 y www.alitalia.es) y Olympic Airlines (915 419 945 y www.olympicairlines.com). Ambas compañías tienen servicios de reserva en internet.

Información
La Oficina de turismo de Grecia en España (Alberto Aguilera 17, 1º izq. Madrid Tel: 915 484 890 y turismodegrecia@infonegocio.com) facilita folletos y planos siempre que se les pida con suficiente antelación. Oficina de turismo regional de Creta (EOT) c/ Odos Kriari 40, 73135 Hanià, Creta, tel. 0030 (0) 28210 92843 *. Club Alpino Greco de Creta en Hanià, c/ Odos Tzannakakis 90, tel: 0030 (0) 28210 44647; fax: 0030 (0) 28210 54903. En la oficina de los agentes forestales (Dasarhio, Chrisopigi-73100 Hanià) se puede obtener una valiosa información sobre el Parque Nacional de la Garganta Samaria. También en el centro de visitante a la entrada de las gargantas en Xiloscalos.

Guías
Para ser acompañado en éste u otros itinerarios en el Lefka Ori sugerimos contactar con Stelios Tzazimakis, que fue el guía que acompañó al autor. Vive en Soughia.

Alojamiento
El viajero no va a encontrar problemas para alojarse en la isla. En Hanià aconsejamos ir a la oficina de turismo porque tienen un servicio de reserva. En los pueblos grandes del recorrido hay hoteles y en todos los particulares ofrecen habitaciones. No será difícil que al llegar a un pueblo un paisano nos ofrezca alojamiento enseñándonos un papel con la palabra «room» escrita. Son de confianza, aunque hay que regatear discretamente el precio. También se puede buscar una habitación preguntando en una taberna o a cualquier viandante.

Camping
La acampada está prohibida pero el vivac está permitido. Hay una docena de zonas de acampada en la isla.

Qué ver
El Parque Nacional de las Gargantas de Samaria. En Hanià el puerto con los astilleros venecianos, el faro, la ciudad vieja, el barrio Topanas, el Museo naval, el Museo Arqueológico, el Archivo Histórico, el mercado cubierto, el Museo Histórico di Gavalohori, la Fortaleza veneciana de Paleochora, la iglesia de Soughia y, naturalmente, las ruinas de Knossos.

Cartografía
CRETE, Chania, trekking & road map, G. Petrakis Edición, Seluna, 1:100.000, 1996 (la más reciente pero con errores). Kreta, Touristikkarte, 1: 80.000, Harms IC Verlag, Fogli 1 Hania e 2 Rethimnon. Creta, mapa de carreteras 1:250.000, Freytag & Berndt (Viena).

Bibliografía
Grèce, Hachette, Guides Bleus, 1990. GRECIA Creta e Rodi, Edizioni futuro, 1990. Crete. The White Mountains. A walking and trekking guide. WILSON, Loraine, Ed. Cicerone. Crete west. Rother walking guide. HIRNER, Gert. Ed. Rother.

Transporte en la isla
La empresa de autobuses KTEL cubre los trayectos entre ciudades en la isla.

Información
93052. Todos los días hay servicio a Imbros, Sfakià, y Paleochora. Hay transporte marítimo entre Paleochora, Soughia, Aghia Roumeli, Loutro y Sfakion. Pero hay que tener en cuenta que esto es Oriente y que los horarios dependen de muchos factores: una siesta más larga, viento muy fuerte… En caso de necesidad se puede recurrir a los pescadores que gustosamente te llevarán en sus barcas, aunque acuerda el precio antes de embarcarte.

Requisitos
Grecia es miembro de la Unión Europea y los ciudadanos españoles sólo necesitan el DNI para entrar. La embajada de España en Grecia está en el 21 de la calle Dionisio Aeropagitou. Atenas. Tel: 0030 (0) 2109 213 123 y 2109 213 237.

Idioma
Podremos entendernos en los pueblos importantes en inglés. Conviene, no obstante, llevar un pequeño diccionario de griego.

Emergencias
En Creta no hay servicio de rescate en montaña. En caso de emergencia hay que notificarlo a la policía en el número de teléfono 100.

Policía turística
La Policía Turística es una división de la policía griega y está formada por hombres y mujeres especialmente instruidos, para ofrecer información y ayuda a los turistas que así lo requieran. Se los reconoce por el distintivo «Policía Turística» que llevan en una hombrera de su uniforme. La Policía Turística tiene un teléfono disponible las 24 horas: 171.

 

A Santiago por el Camino de la Costa

Camino del Norte

Ruta jacobea de la costa

por Juanjo Alonso

La principal finalidad de la guía es facilitar la preparación y realización del Camino de Santiago del Norte o Camino de la Costa, detallando algunas variantes utilizadas por los peregrinos medievalesLa principal finalidad de la guía es facilitar la preparación y realización del Camino de Santiago del Norte o Camino de la Costa, detallando algunas variantes utilizadas por los peregrinos medievales.

La variante costera del Camino de Santiago Francés parte de Irún, en la frontera con Francia, y recorre la costa del Cantábrico hasta llegar a Santiago de Compostela. Este Camino es recorrido desde tiempos remotos por devotos romeros jacobeos, pero hoy por hoy se ha visto revitalizado para ofrecer nuevas alternativas a la actual masificación de la ruta del Camino Francés, especialmente durante la temporada de verano.

publicidad

Publicidad
Publicidad
Publicidad
Publicidad

+ Otros

Ver todo Otros
Cargando comentarios...

Gracias por su comentario

Haz tu comentario

Condiciones de uso

  • No están permitidos los comentarios no acordes a la temática o que atenten contra el derecho al honor e intimidad de terceros, puedan resultar injuriosos, calumniadores, infrinjan cualquier normativa o derecho de terceros.
  • El usuario es único responsable de sus comentarios.
  • Desnivel se reserva el derecho a eliminarlos. 
Escribe tu comentario Número de caracteres (500/500)

Comentar sin registrarme

Este usuario ya existe. Prueba con otro.

Usuario disponible

Comprobando usuario...

Código de seguridad

Usuario registrado ¿Olvidaste tu contraseña?

En Desnivel.com te ofrecemos gratuitamente la mejor información de montaña y escalada, actualizada diariamente y abierta a todos los que nos visitáis. Puedes contribuir al mantenimiento de este medio usando la Librería Desnivel para tus compras habituales de libros y guías o subscribiéndote a nuestras revistas (también te las ofrecemos en formato digital). Gracias por vuestro apoyo.
Siguenos en: | Twitter | Facebook | Youtube | RSS |

  • desnivel
  • escalar
  • grandes espacios
  • outdoor

© Ediciones Desnivel SL.,
Work
Calle San Victorino, 8
28025 Madrid -
Tfno.
Work Suscripciones 91 360 22 69 - Centralita 91 360 22 42
© Librería Desnivel,
Work
C/Plaza Matute 6
28012 Madrid -
Tfno.
Work 91 369 42 90
- Abrimos las 24h en www.libreriadesnivel.com