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REPASO A 75 DÍAS DE EXPEDICIÓN

Alex Txikon: “Lo hemos dado todo para alcanzar la cima del Everest invernal sin oxígeno”

Hablamos con Alex Txikon (hace unos días) pocas horas después de regresar al campo base tras su último intento a la cima del Everest en invierno y sin oxígeno. Una larga conversación en la que profundiza en los distintos aspectos de lo que ha sido esta experiencia en la que siente que la meteo le ha dado pocas posibilidades de cima.

Darío Rodríguez/DESNIVEL - Lunes, 13 de Marzo de 2017 - Actualizado a las 08:30h.

Alex Txikon durante su intento invernal al Everest sin oxígeno (2017)
Alex Txikon durante su intento invernal al Everest sin oxígeno (2017) (©Avistamultimedia)

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  • Alex Txikon durante su intento invernal al Everest sin oxígeno (2017) Alex Txikon durante su intento invernal al Everest sin oxígeno (2017)
  • Álex Txikon ya trabaja en el Everest invernal con su segundo equipo de sherpas Álex Txikon ya trabaja en el Everest invernal con su segundo equipo de sherpas
  • Reinhold Messner y Alex Txikon (derecha) en el Campo Base del Everest invernal. Reinhold Messner y Alex Txikon (derecha) en el Campo Base del Everest invernal.
  • Álex Txikon ya trabaja en el Everest invernal con su segundo equipo de sherpas Álex Txikon ya trabaja en el Everest invernal con su segundo equipo de sherpas
  • Alex Txikon, Nurbu Sherpa y Cheppal Sherpa al partir del campo base para intentar el Everest invernal sin oxígeno. Alex Txikon, Nurbu Sherpa y Cheppal Sherpa al partir del campo base para intentar el Everest invernal sin oxígeno.
  • Alex Txikon en su intento de ascenso al Everest en invierno. Alex Txikon en su intento de ascenso al Everest en invierno.
  • Alex Txikon en su intento de ascenso al Everest en invierno. Alex Txikon en su intento de ascenso al Everest en invierno.
  • Alex Txikon durante la aclimatación previa al intento ascensión al Everest invernal sin oxígeno (2017) Alex Txikon durante la aclimatación previa al intento ascensión al Everest invernal sin oxígeno (2017)
  • Alex Txikon durante la aclimatación para ascender el Everest en invierno y sin oxígeno. Alex Txikon durante la aclimatación para ascender el Everest en invierno y sin oxígeno.
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Esta conversación con Alex Txikon la mantuvimos a las pocas horas de regresar al campo base tras la última tentativa que realizó y tomar la decisión de abandonar el intento invernal al Everest sin oxígeno y regresar a casa. En ella repasa distintos aspectos de los 75 días de expedición que deja atrás, analiza posibles errores cometidos y, también, las claves para tener éxito en una posible futura ascensión al Everest invernal sin oxígeno.

"Sabíamos que la ventana era mínima, que practicamente no teníamos posibilidades"

¿Cómo ha sido el último intento que has hecho?
Salimos el día 6 de marzo, después de la visita de Messner. Teníamos los días muy justitos. El pronóstico meteorlógico daba una ventana pero sabíamos que era mínima, que practicamente no tendríamos posibilidades, era más por intentarlo. Así como en el intento anterior el viento marco más de lo que nos dijeron, pensé: "ahora a ver si marca menos de lo que nos han dicho". Subimos al campo 2 sufriendo mucho por el viento. Nuri y yo salimos a las dos menos cuarto de la tarde; antes, a las seis de la mañana, había salido el resto del equipo. Les costo trece horas y pico, llegué veinte minutos después que ellos. Sufrieron mucho con el viento y yo me di cuenta en ese momento de que la cosa estaba complicada.

Y decidiste que ahí se acababa.
Estuve a punto de tirar para arriba yo solo, pero Nuri Sherpa no se había encontrado bien por el camino hacia el campo 2 (había calculado cinco horas en hacer este tramo) y tuve que esperarle... Lo que me había planteado era subir hasta el campo 2, descansar unas horas y luego ir al 4 del tirón. Calculé como unas veinte horas escasas. El primer equipo tenía más tiempo para descansar mientras que Nuri y yo hubiéramos subido practicamente del tirón al campo 4. De allí a la cima hay entre diez y doce horas. Ese era el plan. Íbamos ligeros y los sherpas nuevos venían aclimatados de Langtang —llevaban dos meses allí— porque se están sacando la titulación de guía internacional y están muy fuertes, pero no ha podido ser. Sentí la sensación de tener mucha responsabilidad porque el tiempo estaba complicado y esa sensación no me gustaba, tampoco ver que Nuri no se encontraba bien.

"Estoy triste pero es normal, siempre pasa los primeros días cuando decides abandonar"

¿Hubo algún motivo clave en la decisión de no continuar?
Ha sido una mezcla de todo. La meteo estaba muy al límite, estuve a punto de salir solo para arriba pero subir al C4 para luego no tener la oportunidad de cumbre... La montaña es libertad. Los sherpas están trabajando mientras en mi caso es afición; creo que ellos se han dado cuenta de lo difícil y diferente que es una expedición invernal. En el campo base se está bien, pero de allí para arriba se sufre mucho. Toda la pared del Lhotse es muy poco soleada, se nota... Hemos salido siempre de noche y estás diez u once horas en la sombra y acabas reventado, eso te castiga mucho.

En la decisión de no seguir a influido un poco todo. La meteo estaba al límite. Ya te digo que había pensado incluso salir solo hacia arriba. Pero ya habíamos estado dos veces en el campo 4 (la primera vez nos quedamos a 7.800 metros). Subir otra vez al campo 4, casi a ochomil metros, sin tener una oportunidad clara... hoy, que era el día en que teníamos previsto atacar la cumbre, veía la cima desde el campo base y calculaba un viento de alrededor de 50 kilómetros por hora, incluso quizás 60 km/h o más... se veían pasar las nubes a toda velocidad. Hubiera sido muy difícil... Pensaba que íbamos a tener unos 30ºC bajo cero pero el termómetro marcaba -40/42ºC y el viento soplaba muy fuerte. Hemos tomado la decisión acertada pero es una faena después de tanto trabajo, tanta pelea, tanto esfuerzo, de estos 75 días que llevamos ya de expedición. He salido 31 días del campo base para arriba y siempre muy cargado. Como eres el lider de la expedición tienes que dar ejemplo... siempre iba con mochilas muy pesadas, intentando que no me vieran como un señorito, como su cliente, sino uno más de la expedición, alguien que trabaja lo mismo que ellos.

¿Cuál es tu sensación ahora?
Es positiva pero también estoy triste y dolido, contrariado, pero es normal, siempre pasa los primeros días cuando tomas la decisión de abandonar. Yo creo que lo hemos dado todo, he hecho todo lo que he podido, siempre se pueden mejorar las cosas y trataré de aprender de los errores que he cometido, de los fallos de logística y planificación que hayamos tenido. Por ejemplo, sé que a veces quizá se me ha podido quedar grande la expedición, no había manejado equipos con tantos miembros nunca. A pesar de ser un equipo reducido para la montaña que es y en las condiciones que estamos. Ha habido momentos que me ha costado tomar las decisiones. Ha sido una expedición diferente en la que he aprendido muchísimo, me siento contento y orgulloso de todos los que han participado. Todos han dado lo mejor que tenían dentro. La sensación es positiva aunque también me sienta triste. Ahí quedan las puertas abiertas. Las piernas y los pulmones han estado a la altura, me consuela que al final no he sido yo quien ha fallado, sino el tiempo, un factor que no depende de nosotros.

"A partir del C2 hay pendientes de más de 50º y está todo helado, tienes que ir cramponeando frontalmente"

¿Cambia mucho el Everest en invierno con respecto al Nanga Parbat del año pasado?
La vida en el campo base del Nanga es mucho más dura que aquí. En el Nanga, cuando llegamos el año pasado, el día 31 de diciembre, solo había una hora y cuarto de sol. El del Everest es un campo base muy soleado, por eso la vida es mucho más sencilla aquí. Hemos tenido que derretir nieve hasta finales de febrero, en marzo ya corría el agua casi todos los días.

¿Y más arriba del campamento base?
De aquí para arriba el Everest ha sido más duro que el Nanga Parbat, del C2 para arriba, vas en la sombra, se nota. Hay que estar bien física y psicológicamente, es muy exigente. Hay dificultades entre el campo base y el C1, en la Cascada de Hielo, en la que intentas reducir el peso que vas a portear al máximo. Éramos un equipo reducido y podíamos subir pocas escaleras. Lo mismo pasaba con la cuerda. Hemos equipado la Cascada con mil quinientos metros de cuerda, pero para andar con seguridad harían falta otros tantos más. Al final tienes que ir limando el peso que tienes que llevar. Luego, a partir del C2 hay pendientes de más de 50º, incluso algunas zonas se ponen más inclinadas, y está todo helado, así que tienes que ir cramponeando frontalmente. Vas ganando metros con mucha exigencia física y eso te desgasta mucho.

"En el C2 hay basura de los años 70, de los 80, 90..."

¿Cuál es la clave de una ascensión invernal sin oxígeno?
Hay que venir como lo hemos hecho nosotros, dentro de la temporada invernal, creo que ha sido positivo trabajar codo con codo con todo el equipo de aquí. Necesitamos seis días de trabajo muy duro para equipar la Cascada. Hay que aclimatar muy bien y hay que estar preparado para la meteo. Me he dado cuenta de que el viento del norte es muy frío, por tanto descarto por completo volver atacar la cumbre si sopla el viento con esa dirección. Lo suyo es que venga de oeste y a no más de 30 km/h si quieres alcanzar la cumbre en invierno sin oxígeno. Hay que llegar allí con un buen parte, y ya se sabe que hablamos de unas pocas horas. Hay que salir con el viento aún un poco alto y llegar al Balcón, a 8.400 metros, cuando sople a 30 o 35 kilómetros por hora. Esas son las únicas posibilidades para poder llegar a la cumbre.

"Harían falta dos equipos, un parte de meteo con viento de oeste de no mas de 30 km/h y una temperatura máxima de -40º a -45º"

¿Y en cuanto al equipo?
Hay que tener un buen equipo de apoyo como el nuestro, todos los sherpas que han estado son gente excepcional y muy buenos escaladores. Tienen los cuerpos con poca grasa y peso y me he dado cuenta de que el primer equipo se desgastó muchísimo, por eso quizá habría que preparar una estrategia diferente: un equipo que ayude a equipar y portear en la zona más baja, y otro equipo que guarde las fuerzas para el ataque a la cumbre. Yo, en mi caso, he tenido que estar en todos los lados, pero creo que hace falta dos equipos para no desgastarles tanto teniendo en cuenta su fisonomía. El primer equipo de sherpas se desgastó muchísimo. Era imposible que hubieran vuelto.

El parón que supuso ir a Katmandú ocho días para solucionar los problemas con la agencia y los sherpas... ¿fue positivo o negativo?
Ambas cosas. Fue negativo porque, si hubo algún momento propicio de cumbre, podría haber sido justo los días después de llegar de Katmandú. Ahí hubo un dia en que creo que se podría haber intentado. Cuando nos trajo el helicóptero de nuevo al campo base al día siguiente ya estaba a 5.500 metros, al siguiente a 5.800 m y un día después alcanzamos el C1. Notaba el cuerpo más oxigenado y que la sangre circulaba mejor por las extremidades. Con el año nuevo sherpa, que fue el día 26 de febrero, siempre dicen que viene una semana de buen tiempo y la tuvimos, uno de los días fue excepcional. Quizá se podría haber atacado la cumbre porque los días 27 y 28 fueron francamente buenos. Excepto por esto, el parón fue positivo. Después de tantos días en el campo base a mí me vino súper bien y a Nuri también.

¿Cómo estaba de equipada la montaña después del verano?
No quedaba nada. El campo base está muy limpio, de allí hasta el C1 había secciones de cuerda de otras épocas y de la primavera pasada. Hemos tenido que equipar todo. La primera vez usamos 25 escaleras y, ahora, 15. Al final vas limando y encuentras zonas que se pueden superar evitando las escaleras. Ya en el C2 sí que es una guarrada, cada agencia tiene allí su depósito y hay un montón de cosas: basura de los años 70, de los 80, 90... antes se tiraba todo a las grietas pero las cosas acaban aflorando con el tiempo. Del C2 para arriba, justo antes de llegar a las bandas amarillas (entre, aproximadamente, 7.550 y 7.650 m), encontramos unos 150 metros de cuerda que pudimos aprovechar

"El viento era constante a 70km/h, no eran rachas, y te podías mantener de pie justito"

En el C4 contabas en tu relato que había un paisaje dantesco de tiendas abandonadas...
Nunca había estado en el C4 e impresiona. Conté como 50 tiendas, casi ninguna está entera. Ves varillas, plásticos... Tiene que haber por lo menos dos trailers de botellas de oxígeno... En verano o primavera quizá está todo más tapado porque nieva más, pero ahora que lleva meses sin nevar impresiona. Es una pena porque es un sitio muy bonito con unas vistas excepcionales y habría que ponerse las pilas con la limpieza. No es algo que venga de ahora... aunque también se ven cosas recientes.

¿Tan fuerte era el viento que os fue imposible montar la tienda?
Estábamos los seis del grupo allí y no había manera, no me había pasado en la vida. El viento era constante a 70km/h, no eran rachas, y te podías mantener de pie justito. La temperatura también hacía que la goma que hay dentro de las varillas se congelase y perdiera elasticidad, así que era una locura. Teníamos que andar tirando, hacer algún corte con la navaja, nudos... Era muy tarde, las cinco, estábamos a 8.00 metros, a -50ºC, con mucho viento, sin poder montar la tienda, fue uno de los momentos más duros de esta expedición.

Te metes en dos tiendas para buscar piezas que te faltan y te encuentras con cadáveres. Debe de ser un momento emocional complicado.
Fue el único día que los sherpas utilizaron oxígeno. Desde un poco antes del collado sur porque las condiciones eran muy duras. Mi intención era que ellos salieran del campo 4 hacía arriba utilizando oxígeno, tambien si había alguna circustancia excepcional, como fue esta, que lo utilizaran por su seguridad. Hay que tener en cuenta que ellos están trabajando. Estaban todos con oxígeno excepto yo, me fuí a buscar una varilla para la tienda y me encontré un cadaver. Como no llevábamos sacos de dormir e íbamos con poco material vi unos cartuchos de gas nuevos, me acerqué, y me encontré otro. Eso te da que pensar, ves que como no montes la tienda o tomes una decisión rápida te quedas ahí como ellos. Eso te hace sentir miedo y a la vez espabilar.

"Los 8.848 metros del Everest suponen que estás mas cerca de los nueve mil metros que de los ochomil"

¿Qué sensación te dio la ascensión que queda desde el C4 hasta la cima?
Hasta el Balcón no se ve complicado, luego desde el Escalón Hillary hay una zona que se ve como mas aérea, pero hasta los 8.400 metros (aproximadamente) se ve muy factible. Unos amigos me trajeron 600 metros de cuerda de 5,5 milímetros. Me han comentado que en primavera se equipa con 1.600 o 1.800 metros de cuerda desde el C4 a la cumbre. Nosotros llevámos 600 metros de cuerda de kevlar de 5,5 para poder asegurar algunos tramos. Desde el C3 la cumbre se ve cerca —aunque aún está muy lejos—, desde allí ves la cumbre, el collado sur.... Hay que tener en cuenta que los 8.848 metros del Everest suponen que estás mas cerca de los nueve mil metros que de los ochomil y eso no es moco de pavo.

¿Crees que si hubieras ido con otro alpinista, con una mentalidad similar a la tuya, te hubiera ido mejor?
Igual ayer hubiéramos subido al campo 4.

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