Saltar el menú e ir al contenido
Carlos Soria acaba de salir de Katmandú, primera parada de su expedición al Dhaulagiri, y comienza la marcha de aproximación. Durante los preparativos, le preguntamos cómo afronta su segundo ochomil del año.
Darío Rodríguez - Jueves, 1 de Septiembre de 2011 - Actualizado a las 09:00h.
Galería Noticia
La expedición liderada por Carlos Soria voló de Katmandú a Pokhara y comienza la marcha de aproximación al Dhaulagiri, uno de los últimos ochomiles que le restan para completar su proyecto de catorce cimas de 8.000 metros.
A pesar de sus 72 años de edad, Carlos Soria tiene claro que ésta “no es una excusa, es una realidad” y, es optimista a pesar de asegurar que “este ochomil es el más peligroso de los que me quedan” y es que añade que “vamos con medios para hacer una expedición como dios manda”. El Dhaulagiri espera.
¿Qué es
lo mejor de esta expedición que estás empezando?
Lo mejor es el gran equipo con el que voy: no voy
solo, sino con un equipo de amigos agradables; y que vamos con medios para
hacer una expedición como dios manda.
¿Qué es
lo que más te preocupa del Dhaulagiri?
Las avalanchas, que es lo que más me preocupa de todas
las montañas.
¿No te
preocupa más el Dhaulagiri que otras montañas?
No. No me preocupa más de lo que me preocupaba el
Manaslu, por ejemplo.
Tiene
muy mala fama el campo 2…
Sí. Ha muerto gente allí, dos españoles –Santi Sagaste
y Ricardo Valencia– hace relativamente poco tiempo. La última vez que estuvimos
en aquel campo 2 estaba fatal. No volvería a montarlo allí ni de coña.
¿Cómo
te planteas ahora el campo 2?
Hay que ver la montaña primero; lo importante es que
sea un campo seguro, ya sea a mayor o a menor altura. Lo que tengo claro es que
no voy a dormir allí, posiblemente nunca. Hay que hacer las cosas lo más
seguras posibles.
¿Cuántos
sacos de dormir llevas?
Dos, uno para el campo base y otro para el campo 1 o
el campo 2, aunque a partir de ahí ya se duerme con el mono. Mi saco anterior
era un poco fino y este nuevo tiene muy buena pinta.
¿Has
podido entrenar estos días?
Sí; me he dedicado a mover cubas, porque los lumbares son
lo que más fácil te puedes lesionar; los dolores en esa zona son tremendos.
¿Cuántos
libros llevas a la expedición?
Para esta llevo cuatro libros.
¿Por
qué siempre has defendido el llevar un médico a la expedición?
No lo he defendido excesivamente, pero está bien; al
ir seis personas a un sitio donde no va a haber apenas gente, es algo positivo.
Eso sí, es de lo primero que podría prescindir, como de los cámaras.
¿Cuántas
veces has salido de expedición en tu carrera?
Aproximadamente, he hecho unas 50 expediciones.
¿Qué es
lo que más ha avanzado desde que fuiste por primera vez al Himalaya en 1973?
En la información se ha avanzado de una forma
tremenda. En el material se ha avanzado en las tiendas de campaña y en la
ligereza de todos los materiales. No se pasaba más frío, pero ahora te sientes
más ligero.
¿Cómo
ha cambiado el tema del liderazgo?
No ha cambiado mucho. Lo que pasa es que antes había
muy poca gente y ahora hay mucha, por lo que hay muchas ideas y motivaciones
diferentes. Antes estábamos descubriendo las montañas y teníamos las ideas muy
claras. Ahora hay mucha gente con conceptos distintos.
¿Hay
alguna pieza de material que sigas usando desde 1973?
Sí, unos patucos de Pedro Gómez, que eran de esa
época; creo que de 1971 del viaje a Alaska.
Al
partir, tras tantas expediciones, ¿ya no sientes nada?
¡Cómo no voy a sentir nada!; lo que tengo es unas
ganas de irme tremendas. Estoy harto de la tensión de los últimos días antes de
irme. En cuanto a la familia, pues sí que me da apuro ver a mi hija cuando me
dice que tenga cuidado… pero no me dan ganas de llorar.
¿Nunca
te has preguntado si vas a volver?
Eso siempre lo he pensado. En casa te lo preguntas, si
bien, en el aeropuerto ya no estás pensando en eso. Pero es normal que te
asalten dudas de este estilo. En la montaña ya estás a lo que estás. La primera
vez que lo pensé en la montaña fue en el Manaslu, en otoño de 1973, que lo
pasamos fatal, horrible… unas nevadas y unas avalanchas terribles. Fue para no
volver, pero volvimos.
¿La
familia ha sido un argumento para no ir a una expedición?
A veces ha sido un peso, pero no un obstáculo, ni
mucho menos. En 1964 iba a ir al Aconcagua y no fui por razones familiares y
económicas, porque estábamos montando un taller. Podía haber ido y la dejé.
Pero
has estado muchos años sin ir de expedición…
Sí, pero era porque no me lo había planteado, no es
que renunciara a un proyecto. Ha habido años que no me planteaba ir al
Himalaya, sino a Dolomitas o a los Alpes. La fiebre del ochomilismo me ha dado
más de mayor.
Para ti
la edad nunca es una excusa…
No. La edad es una realidad. Hay cosas que no puedo
hacer, no es que no quiera. Me gustaría hacer escalada de gran dificultad, pero
no puedo. Me estoy planteando hacer el Dru por el Couloir norte, pero es una
barbaridad. Si llevara un compañero fuerte que hiciera la parte mixta, iría.
¿Qué
sientes cuando ves a una chica tan joven, de 23 años, como Lucía López ir sola
al Himalaya?
Es muy simpática, pero debe tener cuidado con ciertas
cosas. Un poco de experiencia siempre hay que tener, porque la experiencia no
es más que sentido común.
¿Tienes
prisa por aprovechar ahora todas las temporadas?
Prisa no, pero me interesa aprovecharlas, siempre que
pueda y no haya inconvenientes; me parece algo lógico, porque las temporadas
vienen cuando vienen.
¿Cuál
ha sido tu ochomil más rápido?
En días de estar en el campo base, fue el Cho Oyu. El
Dhaulagiri pudo serlo el año que murió Pepe Garcés. Subimos muy rápidamente
hasta la travesía, pero no estaba en buenas condiciones. Fuimos muy pronto, ya
que cogimos el helicóptero hasta el campo base.
¿Cuál
es el ochomil que más te preocupa de los que te quedan?
Ésta es la que más fama de peligrosa tiene, pero ya he
estado aquí. En cambio, no he estado en el Annapurna y me hace mucha ilusión.
Me preocupo relativamente; sé que hay que ir con cuidado.
Tú no
crees en las leyendas del alpinismo….
Yo sólo quiero ver las cosas de cerca; te cuentan
cosas y te haces una idea, pero muchas no se corresponden, porque las montañas
no están en la misma situación.
¿A la
montaña se va a sufrir?
No. De ninguna manera. A la montaña se va a pasarlo
bien. A veces se sufre un poco, pero para mí sufrir es pasarlo muy mal, algo
que te puede pasar debido a algún imprevisto. Pero no se va a sufrir.
¿En un
ochomil se disfruta?
¡Cómo no se va a disfrutar! Si no disfrutara, no iría.
¿El
campo base se hace muy duro?
¡Qué va! Me parece estupendo; descansas, lees mucho,
tienes tranquilidad… Además, ya sabes que tienes que ir a un campo base a pasar
muchos días allí. Los hay más o menos agradables, pero yo nunca lo paso mal en
un campo base. Puede haber un ambiente que no te guste, pero te puedes aislar
en tu tienda, con tus libros, tu música, tus paseos…
¿Qué es
más duro, un ochomil o una escalada extrema en Los Alpes?
Depende de las condiciones; en dureza, puede que el
ochomil, pero en dificultad no hay color. Lo más difícil es hacer alpinismo
serio, escaladas difíciles en Los Alpes o en montañas más grandes. Pero más
duro es hacer escalada de dificultad en el Himalaya; hay gente que ha hecho
vías extremas en el Himalaya y eso sí es verdaderamente duro.
¿Roca,
nieve o hielo?
Todo. Aunque el hielo y la roca me encantan.
¿Un
alpinista?
Reinhold Messner. Es un poco cascarrabias, pero me
quedo con él.
¿Un
libro de montaña?
La montaña resplandeciente, de Tasker y Boardman.
En estos momentos Carlos Soria (5-2-39) ha escalado once cumbres de ochomil metros, incluida como tal la cima central del Shisha Pangma. Desde que cumplió 65 años, ha ascendido 7 de ellos y es el más veterano en seis. Después del Dhaulagiri, Annapurna y Kangchenjunga serán los siguientes en la lista y después, tal vez, la cima principal del Shisha Pangma.
1990 Nanga Parbat
1994 Gasherbrum 2
1999 Cho Oyu
2001 Everest (con ox)
2004 K2 (con ox)
2005 Shisha Pangma, cima central
2007 Broad Peak
2008 Makalu
2009 Gasherbrum 1
2010 Manaslu
2011 Lhotse (con ox)

Gracias por su comentario
¡Hecho!

Recibirás un e-mail para confirmar tu registro.
Enseguida te devolvemos a la página en la que estabas donde verás tu comentario publicado
Revista
Desnivel nº302
En este número:el trasiego andino de Jordi Corominas y Oriol Baró, 7 clásicas pirenaicas, deportiva en Grillons y Bagasses, 'Wave effect' la gran travesía del Fitz Roy, escalada segura, asegurar en crestas, Premio Desnivel de Material, y relato de Christian Ravier.
Rosa Fernández “No disfruté nada en el Annapurna”
Pocas horas antes de tomar el avión de regreso a nuestro país compartimos con ella sus vivencias en el Annapurna. “La montaña en la que me he sentido mas indefensa y con menos posibilidades de éxito. Después de tantos días de tensión no me costó nada tomar la decisión de abandonar”.
Bernd Zangerl, primera repetición del ‘Ragtime’ 8B+ de Fred Nicole
El escalador
austriaco también se adjudica la primera ascensión de The normopath 8B/+ en Murgental. Dave MacLeod inaugura Natural method 8B+ en Glen Nevis. Yves
Gravelle se sube al 8B+ con Echale en
Clear Creek Canyon.
Sébastien Bouin repite ‘La madone’ 9a+ en el Lubéron
Thomas Neyer
se hace con su primer 9a con Hades en
Nassereith. Jon Cardwell encadena Bad
girls club 9a en Rifle. Said Belhaj se anota La guerre des nerfs 9a en La Verrière. Y Mikel Ziarrusta se lleva
la segunda repetición de Celedon txiki
8c+/9a en Ilarduia.
Zegama-Aizkorri: La batalla del barro
Podría parecer
que, tras la victoria de Kilian y Oihana, esta carrera ha sido más
de lo mismo. Nada más lejos de la realidad, porque la Zegama ha
tenido más emoción que nunca, con persecuciones, adelantamientos,
barro, caídas y como siempre, el incondicional apoyo del público a
sus atletas
Los corredores descansan antes de la Zegama más competitiva
Ya está todo a
punto en Zegama. La gran familia del Trail Running se encontró este
sábado en el briefing donde se vieron muchas sonrisas y caras
conocidas de corredores, y aficionados con sus familias en un pueblo
que está volcado con el evento. Tal era el ambiente que los extranjeros se
mostraban sorprendidos y encantados con él.
Emoción en las 12 horas de escalada en roca de Terradets
La cordada alicantina de Roy De Valera y Adrián Ripoll se impuso en el III Rally Arc'teryx 12 horas de escalada de Terradets tras una maratoniana jornada. En categoría femenina venció la cordada leridano-viguesa de Ingrid Casanovas y Joana González.
En marcha la cuarta edición del Premio Desnivel de Material
Más de doscientos productos de las marcas más importantes
del sector se han presentado al Premio Desnivel de Material de Montaña y
Outdoor, el máximo galardón en la materia de nuestro país, que Desnivel convoca
por cuarto año consecutivo.