Hay más accidentes
graves o mortales en
nuestro país en maniobras
de descenso
sobre vías muy cortas
(durante el descuelgue) que en
pared (durante el rápel), por la
sencilla razón de que se realizan
en muchas más ocasiones, por
bastantes más practicantes y posiblemente
en un ambiente más
relajado que en la montaña. Pese
a que estadísticamente no parecen
muy relevantes los fallos cometidos
durante el descenso en
rápel, a menudo mortales, casi
todos los ocurridos en nuestro
país eran fácilmente evitables. Las
zonas de media /alta montaña
próximas a Cataluña y Madrid han
sido escenario estos últimos años
de varios sucesos terribles. Paralelamente
algunos recientes
manuales americanos y alemanes
alertan del incremento de casos
por no observar medidas de
seguridad básicas, como autoasegurarse
o hacer un nudo al final
de las cuerdas. A continuación,
algunos recordatorios, quizá
nada espectaculares pero
siempre útiles.
El nudo dinámico
Como medio de fortuna, permite, aparte de
asegurar, rapelar. Es suficientemente seguro
y no quema las cuerdas, pero las riza bastante,
lo que no le convierte en recomendable
para un uso continuo o bastantes rápeles
seguidos. Si el mosquetón es de tipo
pera simétrico en vez de “D” de gran apertura,
el descenso será más fluido y las cuerdas
se montarán menos unas sobre otras.
Montaje estándar recomendado
1. Descensor o freno adecuado para el diámetro
de las cuerdas empleadas. En este caso
es una cesta Reverso de Petzl. Nunca debe
situarse más allá de la altura de nuestros ojos.
El sistema mostrado en la imagen (descensor
arriba y sistema de autoaseguramiento debajo)
es el más recomendado en los manuales,
pero aumenta el riesgo de que las cuerdas
que pasen por el descensor atrapen accidentalmente
el pelo o la cinta del casco.
2. Hay que asegurarse antes del descenso
de que las cuerdas que van hacia la mano
de frenada apoyan en una zona de la cesta
no abrasiva. Aquí están en contacto con el
pasador redondeado o patín del Reverso. Algunos
frenos presentan acanaladuras (Toucan
de Simond) o estrías (ATC Guide de Black
Diamond) en esta zona para añadir más frenada.
Hay que consultar las instrucciones para
comprobar si existen dos posiciones que ofrecen
diferente frenada y por supuesto ¡no comprar
un freno si no nos entregan sus instrucciones!
(sucede con relativa frecuencia).
3. Siempre como mínimo un mosquetón de
seguridad y en muy buen estado (no una reliquia
de cuando hicimos la comunión), preferentemente
de tipo pera.
4. El anillo de prolongación del descensor
debe medir entre 20 y 30 cm. Más corto interfiere
con el autoseguro y lo desbloquea.
5. Bajar siempre autoasegurados, ya sea con
un bloqueador específico (Shunt de Petzl en
la imagen) o con un nudo autobloqueante.
Llevar el autoseguro bajo el descensor facilita
su desbloqueo voluntario cuando queramos
continuar el descenso, pero es más engorroso
si debemos remontar las cuerdas (porque
por ejemplo no nos lleguen a la siguiente
instalación). La otra opción, más tradicional,
que consiste en llevar el autoseguro arriba
y el descensor abajo también es válida.
6. Obligatoriamente mosquetón de seguridad,
preferentemente chapado al anillo ventral
del arnés, en vez de al arco de la pernera
y cintura.
7. Si las cuerdas son de diámetros muy diferentes
(por ejemplo 8,2 y 9 mm), deben estar
bloqueadas en la instalación desde la
que se rapela, hasta justo antes de que baje
el último componente de la cordada. De igual
forma, los cabos del final del rápel estarán
anudados por separado para evitar salirse accidentalmente
(posible durante descensos sin
visibilidad por niebla o de noche sin frontal).