Mientras sus compatriotas Paul Robinson y Daniel Woods se ponían las botas en Sudáfrica, Dave Graham también andaba buscando un buen pastel con el que apurar el excepcional estado de forma del que goza en este 2008, en el que ha resuelto, por mencionar los más duros, The island, en Fontainebleau; problema del que firmaba su primera repetición y que cotaba como 8c, y Kheops Assis, también en la Meca francesa, propuesto como 8c, grado que confirmaba el fino americano.
Ahora, esos dedos como tenazas, con los que sella sus realizaciones, le han llevado a Fionay, Suiza, escuela donde ya en 2006 se hacía con la primera de Scarred for life, 30 movimientos a través de un techo que Dave Ethan Graham pesaba como 8b+.
Ahora, este julio, repite grado y se lleva The bitter end, sobre la que reconoce «es complicado proponer un grado».
The bitter end discurre durante 13 metros sobre «buena roca», exigiendo de toda la resistencia del americano. Después de la primera ascensión se rompía un agarre por lo que Dave piensa que «es algo más duro ahora», aunque se la sigue apuntando como 8b+. Eso sí: «es un problema fantástico, pero no contiene ningún paso realmente duro».
Así, The bitter end, se une también a otros problemas de la misma cotación logrados por Dave esta temporada como Lost in the Hood, en Cowell, al que añadía la primera muesca, Wood Grain Grippin, Arkansas, también una primera, o el célebre Midnight Express en Boulder Canyon (Castle Rock), del que dijo: «¡Super hard!».
Se escucha de nuevo, pues, su canto de la victoria: ¡Shikadaaaaaang!









